jueves, noviembre 30, 2006

¿Catarsis?

Anoche fue una gran noche... Y también la peor.
La mejor:
Fui con una de mis amigas a un concierto de Rosana. En realidad no es mi cantante favorita, de hecho lo poco que he escuchado de ella es por Lore, mi amiga.
Me gustó haber ido a ese concierto, sobre todo después de ser la peor noche.
Primero porque pude compartir ese momento con Lore, quien siempre está cuando la necesito y si no, también, ja!
Ha sido ella quien me ha visto llorar miles de veces, y siempre tiene las palabras exactas para hacerme entrar en razón... como anoche, que aseguró el concierto sería una "catarsis" y después me sentiría mucho mejor.
Sí, tenía razón. Aunque debo confesar que de todas las canciones del concierto sólo había escuchado dos... sí, dos!!! Qué pena!
Pero en general me gustó. La tipa se bajó y anduvo entre las mesas (era como cena-show), contó chistes... chistes que, según Lore, siempre hace, pero para mí eran nuevos y estaba atacada de la risa mientras Lore nomás me veía de reojo y se sonreía... ja!
Hubo momentos en que me sentí tan identificada con algunas canciones y se me nublaban mis ojitos... otros que me pusieron de buenas.
En general en la gran noche fue así:
La gritona de la noche, obvio... Lore.
La melancólica... Yo.
La corista de Rosana... Lore.
La corista de la corista de Rosana... Yo.
La más contenta... Lore.
La contenta de ver a su amiga feliz... Yo.

En general me la pasé diciéndole a Lore al término de cada canción "esa está muy chida, cómo se llama".
Me la pasé muy a gusto, a pesar de no ser fan de la Rosana... pero soy fan de alguien mucho mucho mejor... Lore! Entonces tenía que ir... =)

Lo peor:

La decisión tomada ya fue dada a conocer a su destinatario... Me dolió, pero esta lucha entre mi corazón y la razón tiene que acabar.
Ahora sí puedo decirles cuál fue esa decisión: Dejar de quererlo y hacerme a un lado de un lugar al que nunca fui invitada.

Nota de última hora: Vino y me regaló un CD que quería muchísimo desde hace... no sé cuánto, pero mucho mucho tiempo, acompañado de un riquísimo chocolate. Me asusta mucho.

miércoles, noviembre 29, 2006

Y me gusta...

Los atardeceres en la playa
La brisa del mar en mi cara
Sentir la arena en mis pies
Bailar
Cantar en el coche
Manejar
Las luces de Navidad en el arbolito
La comida que preparan en Navidad
Más prepararla yo... ja!
Los postres... y claro, más los que hago yo
Tomarme un café con mis amigas
Platicar
La verdad
Escribir
Escuchar música... pero mucho más si es en mi cuarto a oscuras y mirando las luces de la calle
Mirar las estrellas
Las hamacas
La risa de Hypatia
La manera en que me abraza y no puedo más que complacerla
La paz que produce en mi ver la inmensidad del mar
Las luces de la ciudad vistas desde algún punto alto
Viajar
Escuchar jazz, me transporta a mi interior
Los chocolates!!!!!!!!!
Comprar ropa interior =)
Y claro, zapatos
Los domingos por la mañana en que comparto el desayuno con mis hermanas
Las pláticas con Karina, una de mis hermanas
Llorar con una película
Tejer, sí, cual abuelita, me encanta tejer
Verme en la mirada de alguien
Sentir la piel de la persona que quiero junto a la mía
Las pinturas de Van Gogh
Probar los besos de la persona que tanto quiero
Los abrazos... y más cuando son alguien quien me quiere
Los chiles rellenos
Las paletas de hielo
Los helados
Las guayabas
Cualquier cosa que tenga queso
Ir al cine sola
Las palomitas con mucho mucho picante
El smoothie de coco
Conocer gente
Reirme
Sentir la respiración de la persona que quiero en mi oido... auch!
Las fotografías
Que mis amigas siempre sepan lo que me sucede sólo con el sonido de mi voz
Tener el valor para hacer lo correcto
La ternura que me causa ver a un bebé
El olor a tierra húmeda
Sentarme en un café y esconderme tras la cubierta de un libro
Mirar la luna
Las flores... exactamente los tulipanes
Dormirme mientras me acarician
La sinceridad
La tranquilidad
Mirar un arcoiris
Hablar de temas personales con honestidad porque me siento en confianza de no ser criticada
Estar de vacaciones
Ver llover y salir a mojarme
Los sábados por la tarde
Recibir regalos en mi cumpleaños... =) y muchas muchas felicitaciones
Regalar algo que sé de antemano gustará y que no lo hago por obligación
Que me escriban
Una copa de vino con alguien a quien quiero mucho
Los besos robados
Los chicles de canela... los adoro!!!
Que se enamoren de mi... pero más enamorarme
Los vestidos lindos
Las canciones románticas
Los pasteles
Darme cuenta de las verdaderas intensiones de alguien... pero sin que esa persona lo sepa
Leer, pero sobre todo a mi escritora favorita, Anais Nin

Pero lo que más me gusta es la sensación que me produce estar en una tina con agua caliente llena de burbujas y escuchando alguna canción.

martes, noviembre 28, 2006

Ajusco y hermosuras!!!

Dentro de la "tormenta de tormentas" siempre hay una luz.
Casi siempre esa luz está representada por mis amigos.
Para mi fortuna, tengo varios... unos cuantos que siempre se preocupan por mi y claro, yo también de ellos.
El lunes pude estar con alguien a quien he llegado a apreciar mucho. Fue ella quien "intercedió" por Beno, quien me pidió darle y darme una segunda oportunidad, quien se dio cuenta de lo que sentía por él y de lo que era yo en su vida.
Beno en ese momento me trajo a una nueva amiga, y eso lo valoro.
El lunes fuimos al Ajusco... pobrecita, iba agarrada a la puerta del auto todo el tiempo! En realidad no es que yo maneje mal (pobre del que diga que sí!!), sino que se asusta con facilidad.
Comimos quesadillas, tomamos champurrado... mmmhhh una delicia!!! y platicamos mucho mucho mucho.
Le cuesta trabajo hablar de ella, pero cuando lo hace parece un río a punto de desbordarse.

Y aqui les dejo algunas fotos de nosotras ese día.



No encontrabamos manera de tomarnos la fotografía sin que saliera en nuestra cara la sombra de la cámara... nos reimos muchísimo!!!!!

Claro, no podía faltar una foto de la hermosa de las hermosas, osease yo mera!! =)

Y aquí, mi querida Ara...

A poco no salimos hermosas!!!!

martes, noviembre 21, 2006

Recuerdos de ti...

Ayer, mientras manejaba rumbo a Cuernavaca, pensé muchas cosas.
Pero entre todas, ganaste tú, como todos los días desde que te fuiste.
Y entonces escuché una canción que decía:
"Quien dijo que el amor bastaba para ser feliz es un imbécil porque no te ha conocido a ti, no sabe lo que es probarte y después perderte, no sabe lo que es imaginarte y no tenerte. Es que te estoy amando con la furia de mi vientre y no basta para ti..."
Recordé la primera vez que nos vimos... lo curioso es que no veniste solo, otros recuerdos vinieron también.
Tú nervioso, yo incrédula de estar ahí, contigo.
Y de repente mi piel se erizó al recordar el roce de tus labios en mis manos... mientras llovía dejaste crecer mis alas, a pesar de que tu corazón ya estaba ocupado.
Hoy, 3 meses después de ese encuentro, sabes quién soy.
Sabes que me gusta el café, pero que me he hecho adicta a él gracias a ti...
Sabes que no soy el tipo de mujer que se impresiona con flores y dulces... y mucho menos con conversaciones banales.
Que lo más sexy, para mí, es una conversación interesante...
Sabes que me gusta hablar por horas y que me río demasiado, a veces por nada.
Que con la misma facilidad lloro y que no me gusta que me abracen mientras lo hago.
Que los besos nunca debes pedirmelos y que los disfruto más cuando me sorprendes con alguno.
Y sabes que detesto que me observes, y más cuando te descubro haciéndolo.
También ha sido hoy cuando recuerdo la forma en que me río contigo, que el café te gusta con dos de azúcar mascabada y que prefieres que sea capuchino.
Recordé planes... y que aún estás en los primeros números de llamadas rápidas en mi celular.
Hace ya 13 días que no te veo y juego a reconstruir en mi mente cada trazo de tu rostro... pero los ángulos son borrosos.
Extraño tanto tu mirada, tus manos rozando las mías, tu interés en lo que siento y sobre todo, tu compañía. Te extraño a ti... porque eres tú quien me ha hecho estremecer tantas veces y son tus brazos el único lugar en donde me gusta estar.

Decisión

Todo ha cambiado... en mí.
Estoy harta de todos aquellos que me ven como una posibilidad, pero prefieren quedarse en otro lado.
Y desde el sábado tengo la solución.
Sí, he tomado una decisión que, a pesar de ser la correcta desde hace mucho tiempo, es ahora cuando la tomo.
¿Por qué ahora?
Tengo una buena respuesta... porque me quiero muchísimo más de lo que puedo querer a alguien.
Y porque no puedo ser libre hasta que deje ir esto que sólo me produce desconcierto.

sábado, noviembre 18, 2006

¿Vacía?

Hace unos días "alguien" me dijo que me sentía "vacía".
En parte es cierto, estoy vacía. Esa misma persona me rompió muchas ilusiones, algunos de mis valores y, sí, también el amor que sentía por él.
Al decirme eso lo único que hice fue reirme y estar de acuerdo con él.

"Sí, tienes razón, estoy vacía... ya no siento nada por ti"

Esa contestación no fue por ardida, tampoco por venganza a su afirmación, y mucho menos porque ésta me haya dolido. Es porque eso es exactamente lo que sucede conmigo.
No fue fácil.
Me resistí muchas veces a darme cuenta que ya no es mi "universo", que ya no lo extraño y sobre todo que ya no lo amo.
Pensé que el tiempo que había convivido con él eran suficientes para amarlo, y no... cuando más lo necesité me dio la espalda, cuando más enamorada de él me sentía, me soltó... y hay cosas que no regresan nunca; como el amor que sentí por él.
Hoy soy de nuevo yo... honesta y sobre todo, leal a mí misma.
Pasaron unos días después de su regreso para darme cuenta que se acercaba a mí intentando construir sobre lo destruido... de nuevo.
Imagino lo que sigue. Llamadas, mensajes, visitas "inesperadas" a mi madre, mails llenos de reclamos... ah!! y sobre todo, el pedirle a mis amigas que intercedan por él.
Ya nada de eso sirve. Mi cuerpo ya no lo extraña, mi mirada ya no lo busca, mi boca ya no lo desea... ya no le pertenezco.
Sé que se queda en mi vida para siempre... y no pelearé contra eso, pues soy una antes y después de él.
Aún recuerdo mis primeros post... y los leo de nuevo y veo a una Ivonne que todavía lo amaba. Y ahora me sorprendo por haberme atrevido a hablarme con la verdad.
Hoy deseo enormidades encontrarme en otros ojos... hacer feliz a alguien... porque sé que puedo hacerlo!!
Y sí, no es fácil dejar el miedo atrás, pero quiero arriesgarme... a ser feliz.

jueves, noviembre 16, 2006

Enojos

¿Por qué uno pelea con tanta facilidad por cosas que ni valen la pena?
En general uno se irrita cuando las cosas no salen como uno desea, pero para qué? No tiene sentido!!!
Lo curioso es que soy exactamente así. He estado leyendo algunas pláticas por chat y ahora que las leo de nuevo veo que me he enojado con los demás por meras tonteras... como que si me miraste feo hace rato, o que te tardaste tanto, o que no me leiste bien... chale!!!
Pienso que la mayoría de nuestras discusiones por chat se deben a malos entendidos y es propio de la situación no? Porque cuando ves a esa persona, ya hasta se te pasó el enojo!! ja!
La vida es tan fácil y cómo nos gusta complicárnosla. Pero también es como la "pimienta" no? Claro, hay límites, pero también es curioso estar discutiendo por tonteras... sobre todo cuando esas discusiones terminan en apapachos y besitos... esa es la mejor parte.
En general todo el que me conoce dice que soy seria... jajajaja! ay chiquitos!
También dicen que soy enojona... hay un poquito de verdad en eso, aunque he de confesar que son más berrinches que enojos en realidad (no se lo digan a nadie!)
Luis dice que en general tengo buen humor... a veces lo dudo.
Ivonne dice que Ivonne es una mujer muy sensible, vulnerable, que cree en el romance, en los milagros y en las promesas.. sí, a pesar de que ella misma sabe que en general nunca se cumplen...
También es otras muchas cosas, pero este no es el post indicado para decirlas... aunque podría resaltar que es hermosa, eso nunca está de más. Jajajaja! Si no me creen, chequen a la más hermosa de las hermosas.
Como ya me desvié de mi asunto de los enojos que no sirven... pues eso, no sirven y ya! =)

miércoles, noviembre 15, 2006

15 noviembre

Los días han sido tristes... hay cosas que son difíciles de aceptar.

El domingo vi a Beno... nos reímos mucho, recordamos muchas cosas, nos abrazamos, me contó de su viaje, y se notaba emocionado, contento por lo logrado en su estancia en Oaxaca y orgulloso de sí mismo.
Me gustó verlo así de contento. Muy pocas veces pude verlo así.
Me llenó de nostalgia. Me hizo recordar cosas que estaban olvidadas... Y también me hizo sentirme triste... triste porque ya no lo quiero.
Lo que sentí por él se convirtió en cariño, ni siquiera puedo seguir enojada con él por lo que me hizo. Y creo que eso significa que he cerrado el círculo.
Eso me tiene más tranquila.
Pude abrazarlo sin sentir más que un cariño, pude platicar con él sin pensar en si le molestaría lo que diría... pude verlo como amigo.
Quizá el problema es que pude ver en su mirada algo más que simple cariño.

Y sí, tampoco puedo evitar preguntarme por qué regresó justo ahora... pero ¿por qué no? Algo tengo que aprender de esto...

Y también pienso en él... el que ahora haya tomado sus vacaciones me hace pensar tantas cosas. Lo extraño, no puedo olvidarlo o hacer como que no existe... este tiempo se me ha hecho eterno, necesito verlo, sentir su respiración en mi oido cuando me abraza...
Ha sido más difícil de lo que imaginé. Me estoy volviendo loca de tanto extrañar y añorar que esté conmigo... Apenas van 8 días y faltan 15... 15 días para mirarlo... Sí, me conformaría con sólo mirarlo, sin que me diga alguna palabra, sólo verlo.
Pero todo sucede para algo, y sé que esto sucedió sólo para aclarar sentimientos, pensamientos y, sobre todo, tomar decisiones... Sí, esas que son determinantes.
Da miedo. Mucho miedo. Pero más miedo me da quedarme en la incertidumbre, porque ésa, a la larga, lastima y duele más.

viernes, noviembre 10, 2006

Odio...

Odio cuando los demás se escudan en su enojo para que doble las manos.
Odio cuando los demás quieren contarme algo, pero antes dicen "jura que no dirás nada".
Odio cuando toman mis cosas sin pedirmelas.
Odio cuando los demás se indignan sin que yo me entere el por qué.
Odio que me miren después de una discusión y se queden callados.
Odio que me digan cuántas ganas tienen de verme y que después hagan todo lo posible por evitarlo.
Odio que me utilicen.
Odio que me engañen.
Odio que el tiempo pase rápido cuando estoy en los brazos de la persona que quiero.
Odio las promesas, porque nunca se cumplen.
Odio las ilusiones, siempre hay alguien que las destruye.
Odio no poder decir adiós en el momento oportuno.
Odio cuando me besan y los descrubro mirándome.
Odio estar siempre disponible para ti.
Odio ser tan débil a la persona que amo.
Odio que todos puedan ver lo que es tan "evidente" y sea la única en intentar negarlo.
Odio que me griten.
Odio las lentejas.
Odio cuando mis amigas intentan presentarme a mil galanes sólo para alejarme de alguien.
Odio que me digan que soy maravillosa y no hagan nada para quedarse conmigo.
Odio que llegue en el momento cuando más lo necesito, porque me hace vulnerable.
Odio que me digan que de todo me enojo.
Odio no poder decifrar las señales.
Odio las fotografías donde me veo gorda.
Odio estar gorda.
Odio la incertidumbre.
Odio que me halaguen.
Odio las mentiras.
Odio la hipocresía.
Odio cuando me pruebo un vestido lindo de mi talla y no me queda.
Odio cuando me besan en el cuello, pues no podré resistirme.
Odio mis pies.
Odio tener ganas de bailar y no atreverme a ir sola.
Odio que me guste tanto una canción que me haga escucharla más de 20 veces.
Odio amar tanto a alguien que me olvide de mi.
Odio que todos se den cuenta de eso, menos yo.
Odio que el amor nos vuelva ciegos.
Odio tener que caer para poder alzar mis ojos y darme cuenta que tengo que irme de ese lugar.
Odio comprender a los demás sin que se detengan a comprenderme.
Odio no poder hacerle caso a mi razón por encima del corazón.
Odio que me manden.
Odio que me impongan cosas.
Odio las medias verdades, porque terminan en mentiras.
Odio que me compren.
Odio no vivir frente a la playa.
Odio no poder reirme a gusto.
Odio que los demás no luchen por lo que quieren.
Odio que me critiquen.
Odio la falta de luz en los corazones.
Odio las necedades.
Odio la traición.
Odio que me dejen esperando.
Odio que los demás no se atrevan a hacerle caso a su corazón.
Odio que se tarden en darme una respuesta.
Odio que mi corazón no entienda que está en el lugar equivocado.
Odio confiar en que algún día las cosas cambiarán.
Odio que me ignoren.
Odio la incertidumbre.
Odio las dudas.
Odio llorar, aunque últimamente he llorado mucho.
Odio despertar sola y tener que abrazar mi almohada.
Odio no tener a alguien que me quiera tanto como puedo quererlo yo.
Odio que lo anterior me duela.
Odio tener que dejar ir un sentimiento.
Odio no poder ser egoísta.
Odio perder la cabeza por alguien.
Odio que me dejen ir sin luchar.
Odio perder la fe en las personas.
Odio obligarme a olvidar.
Odio ya no creer en milagros.
Odio no poder dejarte de amar, a pesar de que lo he intentado...
Odio más hacerme tonta y esperar a que suceda algo que no me haga sufrir.

Caray! y yo que pensé que no odiaba nada... Ups! Prometo escribir un post con todo lo que amo. =)

Sueño

Hoy tuve un sueño que me dolió.
Veía a mucha gente caminando hacia un edificio, todos lucían contentos, muy contentos.
Yo iba con mamá y con otra persona que no recuerdo bien.
Todos llevaban regalos.
Todos lucían contentos, todos llevaban regalos... menos yo.
Me resistí varias veces a seguir caminando, pero mi madre y la otra persona me decían que tenía que seguir.
Llegamos a la puerta de un departamento y me quedé afuera. Lloré cuando oí a todos hablando de un bebé.
Me desperté y permanecí por más de 2 horas acostada, pensando en el sueño.
Al mediodía Luis me mandó un mensaje en el que me decía que hoy nace su bebé.
Me dolió más que el sueño, pero aparenté indiferencia. Ojalá y pueda aparentarla también conmigo misma.

miércoles, noviembre 08, 2006

Una noche extraña

Papá se enfermó de nuevo.
Estos días serán pesados emocionalmente, me siento atacada por todos lados... me da miedo caerme y no poder levantarme.
Me siento mal y no encuentro la solución para sentirme mejor... o quizá la tengo tan a la mano que tengo miedo de tomarla.
Quisiera huir de mi misma, correr hasta perderme, y no voltear, no preguntar, no acordarme, no pensar, sólo huir...
En la madrugada, mamá me despertó para llevar a papá al hospital. Me asusté e hice todo automáticamente. Me levanté, me cambié, tomé las llaves del coche y me trepé.
No sé cómo llegué al hospital, dejé mis lentes en el perióquido, y por ende no veía bien, y luego con sueño... pero llegué y me tiré en el primer lugar vacío que encontré. Intenté dormir, pero no, es imposible dormir en un lugar así, y más cuando se está con la preocupación.
Todo salió bien, papá ya se siente mejor y está en la casa... y ahorita que hablo con mamá dice que se fue a trabajar... genial! Qué tonto es que no te duele nada y sigues haciendo todo como si fuera normal no?
En fin, en la madrugada, a las 3.30 de la mañana, mientras esperaba, recibí un mensaje en mi celular que terminó en conversación.

Él: Te amo!
Yo: ¿Qué haces despierto a esta hora?

Él: ¿Qué haces tú despierta a esta hora?
Yo: Papá está enfermo.

Él: Qué tiene?
Yo: Aún no sé, no nos dicen nada, estamos en el hospital. Gracias por preguntar.

Él: Te adoro. Está bien? Puedo hablar con él?
Yo: Claro que no, está adentro y aún no sabemos nada.

Él: Tengo un seguro libre. Lo quieres?
Yo: (Con cara de no saber de qué habla) Cómo un seguro libre?

Él: Un seguro de gastos médicos mayores.
Yo: Gracias, pero no es necesario.

Él: Es que me asustas y me preocupas chiquita!
Yo: No te preocupes, todo está bien.

Él: Ok. Pero cualquier cosa, me marcas, no importa la hora.
Yo: Gracias.

Él: Te amo Ivonne. Me encantaría poder estar contigo, abrazarte y apoyarte en este momento.
Yo... yo ya no contesté.

Sin afán de volver a caer admito que me sorprendió. Me sorprendió que se preocupara, me sorprendió que me ofreciera el seguro, me sorprendió simplemente con los mensajes.
No quiero hipocresías... Me pregunto si mi corazón se está dando cuenta de esto... Sobre todo porque odio que me usen y me huele a eso.
Odio que me aduele e intente quedar bien, porque cuando las pruebas llegan, él es quien primero desaparece.
¿Cuánto de esa conversación es verdad? ¿Cuánto necedad? ¿Cuánto una realidad?

martes, noviembre 07, 2006

Hay muchas cosas...

Hay cosas que no dependen de uno y son las que más duelen, porque se salen del "guión" de nuestra película... quizá también son las más interesantes y las que, sin duda, contaremos cuando estemos viejos.
Hay cosas cuya respuesta sólo nos la da el tiempo, pero en general no somos muy pacientes y presionamos situaciones.
Hay cosas que sólo pueden sentirse, no pensarse.
Hay cosas que se arreglan solas, que no es necesario darle vueltas y vueltas, de nada sirve.
Hay cosas que nunca se olvidan, hay marcas que quedan en nosotros a pesar de lo mucho que intentemos ignorarlas.
Hay cosas que son extrañas, su naturaleza es extraña... pero que no tiene caso detenerse a pensar que lo son.
Hay cosas en las que nos enredamos sin pensarlo.
Hay cosas que no se deben hablar.
Hay cosas que con un beso se arreglan.
Hay cosas que deben respetarse.
Hay cosas de las que cuesta mucho trabajo salir.
Hay cosas que la vida no nos devuelve, y no se valen los arrepentimientos.

Y también hay...

Hay dolores que nos hicieron tanto daño, pero que después se miran desde otro ángulo y vemos que fueron parte para crecer.
Hay momentos en que es mejor decir adiós sin mirar atrás, para que no se lleven lo bueno del amor.
Hay amores que son pasado, y que deben quedar en el pasado.
Hay dolores que se evitan y hasta se agradecen.
Hay heridas que nunca terminan de cerrar... y si no se evita a quien nos la causó, nunca sanarán.
Hay sueños que nunca serán verdad.
Hay señales que no deben ser ignoradas.
Hay lugares que no son para nosotros.
Hay verdades que sólo se acarician, pero nuestras manos dejan escapar.
Hay respuestas que sólo el corazón puede darnos, él es la llave que nos abre cualquier puerta.
Hay pruebas que son difíciles de superar, pero no imposibles... es la ley de la vida.
Hay oportunidades que no deben dejarse pasar, porque las oportunidades nunca nunca regresan.
Hay amores que nos hacen tan feliz que no deben dejarse ir.
Hay sentimientos que no necesitan decirse, se transmiten, cada poro de nuestra piel los grita y expresa.
Hay también momentos que no son nuestros y que debemos ayudar a que los demás los disfruten... así como los demás "colaboran" para que yo disfrute los míos.
Pero siempre, siempre, siempre hay un motivo, un sentido para seguir adelante.

miércoles, noviembre 01, 2006

Mi doc...

Mi experiencia Master Card
Consulta médica: 320 pesos
Taxi para llegar al médico: 50 pesos
Medicinas: 280 pesos.
Ligar con tu médico sintiéndote de la fregada... no tiene precio!

Algo traigo.
No sé qué tipo de polvo me eché o si alguien me roció alguna loción de esas de "ven a mí"...

Desde el sábado mi dolor de garganta se convirtió en gripe. Me resistí a tomar algo porque era gripe y sola se quita!!
Pero el lunes me sentí tan mal que me dije a mi misma: "Mi misma, o vas al médico a que te dé algo y te curas ya, o tus planes para esta tarde se verán arruinados".
Sí, fui al médico. Tardaron HORAS para atenderme, y cuando al fin me llaman, entro al consultorio y veo al doctor... ufff!!!
Me revisó la garganta, me tomó la temperatura, me pesó, ya saben, todo lo de rutina.
Me senté a esperar la receta y mientras la hacía me dice: "hay que evitar el polvo, el pelo, la pelusa, todo lo que empiece con "P", así que si tu novio se llama Pedro, también lo evitas".
Me ataqué de la risa y él me miró por arriba de sus lentes con esa mirada rara que le echan a uno cuando le gustas. Y no pude evitar sentirme incómoda.
Y eso que apenas comenzaba...
Siguió escribiendo y echándome esas miraditas mientras me explicaba qué tenía que tomar.
Pero lo atrevido vino después!! Cuando al darme la receta me "avisó" que en la parte posterior estaba el número de su celular para cualquier cosa que se me ofreciera... aunque "no te sientas mal".
¡¡¡¡Qué tal!!!!